viernes, 13 de julio de 2018

Rudolf Toth


Estandarte del mejor sello austríaco


La filatelia de Austria tiene, entre los coleccionistas y apasionados de los sellos grabados, un prestigio sólido de ser una de las mejores del mundo, y esto debido muy principalmente a las emisiones durante toda la segunda mitad del siglo XX. Y en este período hay un grabador que destaca por encima de los demás, con ser estos igualmente excepcionales: Rudolf Toth. Y es que Toth aúna en su obra filatélica categoría artística propia y la, por otra parte, siempre necesaria oportunidad, en el sentido de que fue llamado a participar en muchas de las más exquisitas emisiones del período.

La vida de este grabador tiene pocos relieves artísticos fuera de su actividad en el Banco Nacional y en la Österreichische Staatsdruckerei de Viena, la Casa de impresión estatal con la que empezó a colaborar a mitad de la década de los cuarenta y para la que grabó sellos hasta principios de los años noventa. En 1964, fue nombrado jefe del Departamento de originales en el Banco Nacional.

Falleció Toth el 19 de julio de 2009, con 91 años recién cumplidos, de los que casi cincuenta los dedicó a grabar billetes y sobre todo sellos.

Rudolf Toth nació el 30 de marzo de 1918 en Törökbalint, una pequeña localidad húngara, y muy joven, antes de cumplir los 30 años, ya grababa sellos para la Staatsdruckerei vienesa. Antes fue alumno aplicado de algunos de los mejores grabadores nacionales, y muy principalmente de Ferdinand Lorber (1883-1957), aunque también de Hans Ranzoni (1896-1991) y de otros artistas de gran prestigio, sobre todo de Wilhelm Dachauer (1881-1951).

Su debut como grabador en la filatelia de Austria tuvo lugar en 1947, en uno de los seis sellos de la serie de los prisioneros de guerra, emisión diseñada por Sepp Jahn  (1907-2003) y en la que asimismo participaron como grabadores Herbert Tomi Schimek, Georg Wimmer y Rupert Franke.

Primer sello grabado por Rudolf Toth. Austria, 1947, es uno de los 6 sellos de una serie sobretasada que homenajeó a los prisioneros sobrevivientes de la guerra. Serie diseñada por Sepp Jahn, un artista de pincel que participó en los campos de batalla de la II Guerra Mundial tomando apuntes gráficos que luego utilizaría en su obra


Al año siguiente, Toth participó en otra gran serie calcográfica, esta vez grabando dos de los diez sellos de los constó la emisión, igualmente sobretasada y dedicada a la reconstrucción del país. El diseño fue obra del artista Heinrich Blechner.

 
Estos fueron los dos sellos que grabó Rudolf Toth en la larga serie de 1948 dedicada a alentar la reconstrucción del país



A partir de entonces, y ya durante los años cincuenta, la participación de Toth fue aumentado gradualmente, hasta el punto de que a finales de la década, ya dio comienzo su verdadera plenitud filatélica. Antes de glosar el principio de su jerarquía con los buriles, exponemos algunos otros sellos grabados por el artista en esos años primeros.



Sellos austríacos de 1948, 1953 y 1954. Este último sello, diseñado por Alfred Chmielowski  como el de 1953 de la Escuela Luterana de Viena, conmemoró el 150 aniversario de la Staatsdruckerei y también los 250 años  del  "Wiener Zeitung", diario fundado en 1703 con el nombre de Wiennerisches Diarium. El sello de 1948 de la Catedral de Salzburgo fue diseñado por Sepp Jahn

Sellos emitidos por Austria en 1953 y 1956, del Bummerlhaus, edificio gótico en Steyr (Alta Austria), y de un perfil de Mozart, respectivamente, ambos diseñados por Alfred Chmielowski, que utilizó para el sello del compositor el retrato que situamos a la derecha, obra inacabada de Joseph Lange, cuñado del músico


A finales de esta década de los cincuenta, como decíamos, llegan los primeros grandes sellos de Toth, y además da comienzo una de las mejores alianzas filatélicas jamás logradas, la que unió al grabador con el artista Adalbert Pilch. Esta serie del Congreso Internacional de Caza de 1959, diseñada por Pilch y en la que Georg Wimmer grabó los otros dos sellos, es una de las maravillas que enseguida se sucederían sin pausa.

 
Austria, 1959, Congreso Internacional del Consejo de Caza, Viena. Rudolf Toth grabó dos de los cuatro sellos diseñados por Adalbert Pilch, los del urogallo y el ciervo. Calcografía

Incluso, y a modo de curiosidad artística, añadimos a la derecha la emisión de 1960 que celebró el Día del sello y en la que Pilch propuso a Toth, precisamente, una viñeta en la que el grabador pone bajo la lupa una prueba de estado del grabado para uno de los sellos  del año anterior. Una ingeniosidad jovial y deliciosa.

Por su relevancia artística y por su gran belleza, insertamos los dos sellos de la serie que grabó Georg Wimmer (corzo y jabalí) a partir de los diseños de Pilch, que mostramos a su vez en una imagen que contiene ensayos fotográficos de las cuatro propuestas adoptadas y dos más finalmente descartadas.

 




Este sello de 1959, impreso en litografía y calcografía y dedicado a celebrar el Día del sello, fue el epílogo exquisito a un año espléndido, en el que además Toth y Pilch participaron también junto a Georg Wimmer en una magnífica emisión deportiva.






Adalbert Pilch (1917-2004)

 
Rudolf Toth grabó los diseños de otros artistas, en los primeros años de autores como los ya citados Jahn o Chmielowski, y en las últimas dos décadas de actividad de otros como Otto Stefferl, pero fue sobre todo con Adalbert Pilch con quien incidió la mayor parte de su eximia obra filatélica.

 
Algunos otros de los primeros sellos diseñados por Adalbert Pilch y grabados por Rudolf Toth. Sello emitidos por Austria en 1959 (Joseph Haydn) y dos de 1960, el retrato del arquitecto Jakob Prandtauer y una emisión que alababa a la "Österreichischer Jugendherbergsring", la asociación de albergues juveniles austríacos


El ilustrador y diseñador gráfico Adalbert Pilch nació en 1917 en Viena y falleció en Tulln cinco años antes que Toth, justamente a finales de 2004. Y aparte de los muchos sellos que diseñó, también ilustró numerosos libros, principalmente infantiles, y desarrolló una variada obra artística cada vez más apreciada. Educado en la escuela de Bellas Artes de Viena, donde fue influido, como Toth, por Wilhelm Dachauer, Pilch realizó, asimismo, meritorios retratos al óleo y muchas pinturas de paisajes, así como acuarelas y dibujos de todo tipo.

Este es uno de los 4 sellos de la primera gran serie (1961) que incidió entera Rudolf Toth, a partir de las propuestas de Pilch, que en este caso se limitaron a la elección de las pinturas de grandes artistas del pasado reciente. “El beso”, de August von Pettenkofen (1822-1889), y la derecha, el sello calcográfico con el grabado impecable de Rudolf Toth


Pilch llegó a diseñar más de 300 sellos para Austria, además de unos treinta de Liechtenstein y hasta uno de Israel. De todos esos sellos diseñados y emitidos por Austria, buena parte de los calcográficos fueron grabados por Rudolf Toth, conformando al mismo tiempo la mayor parte de la obra filatélica de este último. 


Austria, 1961, otro de los sellos que conmemoró el centenario de la Sociedad de Bellas Artes de Viena. Diseño de Adalbert Pilch, a partir de una obra de Albin Egger-Lienz (1868-1926), “Los segadores”. Grabado de Rudolf Toth. Calcografía 


Esta serie de 1961 es memorable, tanto en el diseño elegante de Pilch, como por los grabados pulcros y sugestivos de Toth.


Austria, 1961, centenario de la Sociedad de Bellas Artes de Viena. Diseño de Adalbert Pilch, que elige una bella  pintura de Anton Romako (1832-1889), “Retrato de una niña”. Grabado de Rudolf Toth. Calcografía 


En el sello de mayor valor facial de la serie, Adalbert Pilch dispone el detalle central de una aclamada pintura de Hans Makart (1840-1884), El triunfo de Ariadna, conocida también como Ariadna y Baco, que Rudolf Toth incide con una parsimonia muy escrutadora y libre.

 


Incluso, aún antes de la serie imponente de la UPU de 1964, Toth grabó dos sellos de otra emisión muy destacada de Pilch, emitida en 1962 para celebrar los 15 años transcurridos desde la nacionalización de la industria eléctrica del país. La serie calcográfica estuvo formada por 6 sellos, encargándose de grabar el resto Georg Wimmer.

 
 
Los dos sellos que grabó Rudolf Toth de la serie de 1962 de la "nacionalización eléctrica" de Austria, diseñada por Adalbert Pilch. Presa de Kaprun-Mooserboden, a la izquierda, y Planta eléctrica de  St. Andrä 


En cierto modo, Pilch y Toth no hacían sino afianzar la tradición de los grandes artistas anteriores de la Staatsdruckerei vienesa, entre los que estaban grabadores como Lorber o Friedrich Teubel, y a la vez convivían con otros maestros consagrados y que entonces enfilaban la recta final de su carrera, tales como Georg Wimmer o Hans Ranzoni.


A la izquierda, ensayo fotográfico del diseño de Adalbert Pilch para el gran sello emitido por Austria a finales de 1962, con ocasión del “Día del sello”. Al lado, el sello emitido después del grabado extraordinario de Rudolf Toth

Sobre especial de 1962 con la firmas de Pilch y Toth, y una ilustración con dos de los primeros maestros del sello grabado austríaco, Schirnböck y Lorber. A la derecha, fotografía de Adalbert Pilch



A diferencia de otros grabadores, Rudolf Toth no tenía una preferencia especial por temas o motivos concretos, y tampoco su pericia se resentía ni un ápice. Fuera grabando retratos, esculturas, pinturas o arquitecturas, su técnica impertérrita no cejaba nunca. Todos los desafíos eran sometidos por el maestro austríaco sin merma alguna, más bien al contrario, las obras incididas renacían otras. Y también, claro está, los paisajes, de los que Adalbert Pilch le propuso varios partiendo de la obra propia, no escapaban de su perfección intransigente.



Austria, 1962, Paisajes forestales. Diseños de Adalbert Pilch y grabados de Rudolf Toth. De arriba a abajo y de izquierda a derecha, tierras bajas forestales, bosque caducifolio y bosque de alerces. Calcografía



Este sello de la Abadía de Melk, probablemente diseñado por Pilch a partir de una fotografía similar a la expuesta tras estas líneas, es impresionante. ¡Qué grabado de Toth! Minucioso y afianzado, y así y todo, de una lozanía exultante…





En la primera mitad de los años sesenta, fueron tantas las cimas artísticas alcanzadas que resulta una tarea ardua, cuando no imposible, prescindir de algún sello que vaya firmado por estos artistas tan bien avenidos. Y sirvan como ejemplos pintiparados las emisiones de 1960 y 1961 que homenajearon, respectivamente, a los refugiados menesterosos de la última guerra y al compositor Franz Liszt.






Una de las grandes series del mundo


La serie de la UPU de 1964 es una de las grandes series del mundo, si de belleza artística en la filatelia hablamos. Viena acogió ese año el décimoquinto Congreso de la Unión Postal Universal, y Austria emitió una serie específica para honrar el evento postal.

Y Adalbert Pilch y Rudolf Toth se ocuparon de los 8 sellos que formaron la serie, el primero concibiéndolos y el segundo grabándolos. En dos de los sellos, los de mayor facial y escenas más modernas, Pilch pergeñó diseños propios en las viñetas, mientras que en los seis restantes se limitó a escoger obras de diversa índole artística, y en todo caso relacionadas, directa o tangencialmente, con las oficinas postales. «Die Post in der Kunst», La oficina de correos en el arte, es el tema oficial de la serie, que se centra cronológicamente en los dos siglos anteriores.


Sellos de facial  más alto de la serie, para los que Adalbert Pilch creó dos obras expresas que reflejan el transporte del correo en pueblos perdidos en las montañas y, a la derecha, con una imagen de la oficina postal de Saalbach, como muestra inequívoca de los avances técnicos en el mundo moderno. Grabados de Rudolf Toth. Calcografía



En el sello de menor facial de la serie, Pilch selecciona para el diseño una parte de un gran óleo de Bernardo Bellotto, en el que María Teresa I de Austria recibe la noticia de la victoria del ejército austríaco en Kunersdorf contra las tropas prusianas, durante la Guerra de los Siete Años. El detalle escogido por Pilch, muestra a un grupo de postillones pendientes de la entrega del mensaje a la archiduquesa austríaca.


Palacio de Schönbrunn, Ehrenhofseite (lado del patio de honor), pintura de Bernardo Bellotto, también conocido como Canaletto el joven, años 1759-1760. Óleo sobre lienzo, 135 x 235 cm


Rudolf Toth, por su parte, ejecuta un soberbio grabado, como por lo demás hace en todos los sellos de la serie, siendo, por su mismas fuentes, estos valores anteriores donde más luce su talento con los buriles.





En el segundo sello de la serie, se puede ver el relevo de caballos en una típica casa de postas del diglo XIX. Pilch eligió una lámina de 1870 de Julius Hörmanns, que Toth graba con la maestría de rigor.




Este otro sello, inspirado en una idílica escena, es sin duda uno de los más atractivos de la emisión y uno de los grandes sellos del mundo. Pilch propone al grabador una obra de Moritz von Schwind titulada Luna de miel, un óleo colorido y embargado de esa felicidad de antaño, lejana en el tiempo y no obstante, todavía entrañable y posible.


« Luna de miel », óleo sobre panel de 1867, obra del artista austríaco Moritz von Schwind (1804-1871)


 ¡Y qué grabado tan abrumador y colmado de Toth! Este es un sello emotivo y embriagador, saturado de melodías íntimas y alegres...




Exponemos, asimismo, una impresión calcográfica en negro, donde el grabado de Toth aparece más desnudo, sin la bruma acariciadora de la excelente factura calcográfica definitiva en azul…




En los otros tres sellos se recrean igualmente escenas de obras decimonónicas, en concreto de dos pinturas y de un aguafuerte.  El óleo de Ignaz Raffalt (1800 - 1857), ya de por sí melancólico y cautivador, inspira un grabado de Toth verdaderamente exquisito, impregnado de belleza y candidez.




«Nach dem Regen» (1847), Después de la lluvia, qué gran título, con esas sencillas y evocadoras palabras, y qué grabado de Rudolf Toth, sutil y rociado de un lirismo hondo y penetrante…





Quizá nadie mejor que Azorín para glosar esta escena tan sugerente. Acudimos prestos a su manantial de lenguaje indagador y a su estilo afectuoso y cordial. Estamos en las afueras de un pequeño pueblo de la campiña austríaca, atardece después de una dura jornada de verano. Los postillones y sus pobres animales regresan exhaustos con la satisfacción del deber cumplido, una moza quizá regresa de una agotadora jornada de siega, ¿o tal vez ha ido a lavar el hato en algún arroyuelo cercano, límpido y solitario?, quién sabe...


Impresión calcográfica en negro de este sello ineludible y a la derecha, una prueba de máquina…



El aguafuerte citado es obra del pintor y grabador alemán Johann Adam Klein (1792-1875) y se titula Regreso a Viena, que Toth endurece sumisa y férreamente, sin por ello menoscabar la escrupulosidad del original.





Por último, tampoco Toth relaja su exigencia incidiendo un magnífico óleo de Friedrich Gauermann (1807-1862), Umspannen eines Eilwagens (1834).




De este artista austríaco, por cierto, Toth había grabado tan sólo dos años antes un espléndido autorretrato, también a partir de un diseño frugal de Adalbert Pilch.


Austria, 1962, Friedrich Gauermann, autorretrato. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía



Con Otto Stefferl

En esta década prodigiosa de los sesenta, Toth continuó grabando los diseños incesantes de Adalbert Pich, aunque al año siguiente de la serie de la UPU incidió las concepciones para otra emisión señalada y que fue emplazada por Otto Stefferl.

Stefferl, también un grabador de altura, iniciaba a mitad de esa década una carrera filatélica que acabaría siendo de relumbrón, y esta fue la primera serie que dirigía, después de haber debutado el año anterior con sus primeros sellos diseñados y que fueron grabados por Georg Wimmer.

Con el fin de honrar y promocionar la segunda Exposición Internacional Filatélica de Viena (WIPA), celebrada en 1965Austria emitió dos grandes series. La primera de ellas fue emitida en el verano de 1964 (vistas de Viena), diseñada por Otto Zeiller (1913-1988) y que sólo fue impresa en offset, si bien se especula que la serie se iba a imprimir combinando la litografía con la calcografía, estando el grabado de los sellos a cargo de Rudolf Toth, como así consta en las rúbricas de la emisión definitiva, no obstante.

La serie de 1965, en cambio, sí que fue impresa en calcografía y offset. Constó de seis sellos diseñados por Otto Stefferl, y su discurrir narrativo consiste en desarrollar concisa y básicamente una deliciosa y muy escogida historia de la escritura. Concepciones lúcidas y elocuentes de Stefferl, asumido de antemano el escollo narrativo, que fueron correspondidas por Rudolf Toth con unos grabados escuetos y eficaces.



Los seis sellos de esta serie sobretasada de 1965, dispuestos en orden creciente según su valor facial: Jeroglíficos egipcios, 3300 a. C. (1.50s+40g), Escritura cuneiforme, 2600 a. C. (1.80s+50g), Escritura latina, siglo VII a. C. (2.20s+60g), Escritura gótica, siglo X (3s+80g), Carta lacrada, siglo XIX (4+1s) y Máquina de escribir, siglo XX (5+1.20s). Diseño de Otto Stefferl y grabado de Rudolf Toth



Con Otto Stefferl habría de colaborar Toth en algunas emisiones más en los años siguientes, siendo las más destacadas, aparte de los dos sellos que grabó para la serie de las operetas de 1970 y que enseguida mostraremos, dos retratos espléndidos, los de Koloman Moser (1968) y Johann Strauss (1975). 

De ambos retratos, disponemos además de los diseños definitivos de Stefferl, unas pinturas acríclicas que ya por sí mismas son unas obras embelesadoras.


Austria, 1968, centenario del nacimiento de Koloman Moser. Diseño de Otto Stefferl, que podemos ver a la izquierda en la pintura acríclica de , y grabado de Rudolf Toth para el sello emitido



El año anterior, en 1967, Toth ya había grabado un extraordinario diseño que Otto Stefferl dispuso para el sello calcográfico que conmemoró el 125 aniversario de la Orquesta Filarmónica de Viena.




El retrato de Strauss (Austria, 1975) reseñado es una auténtica maravilla, en su diseño sagaz y ambicioso, obra de Stefferl, y en el grabado concluyente y depurado de Rudolf Toth.






La serie de las operetas de 1970 constó de 6 sellos, diseñados todos por Otto Stefferl e impresos en calcografía y huecograbado. Rudolf Toth grabó dos de estos sellos, al igual que Kurt Leitgeb, mientras que los otros fueron grabados por Werner Pfeiler y Maria M. Laurent.


 
Austria, 1970, Operetas. “El murciélago”, de Johann Strauss. Diseño de Otto Stefferl, a la izquierda (pintura acríclica y lápiz, 28.4 x 16.3 cm), y grabado de Rudolf Toth



Toth, sin embargo, no participó en otra serie imprescindible diseñada por Stefferl un año antes, la de la Ópera de Viena (1969), pero es que, como veremos enseguida, estaba muy ocupado grabando otras gracilidades de Adalbert Pilch.


Austria, 1970, Operetas. “La viuda alegre”, de Franz Lehár. Diseño de Otto Stefferl, a la izquierda (pintura acríclica y lápiz, 28.4 x 16.3 cm), y grabado de Rudolf Toth




Prioritario Pilch


A pesar de la irrupción estruendosa de Otto Stefferl, el diseñador de cámara de Rudolf Toth continuó siendo el atento y servicial Adalbert Pilch, que no sólo diseñó emisiones concretas de personalidades y eventos, sino también grandes y lujosas series.

Sellos emitidos por Austria en 1963 (Hermann Bahr), 1965 (Philipp Semmelweis) y 1967 (Centenario del estudio académico de la silvicultura), todos diseñados por Pilch y grabados por Toth


Toth, tal y como apuntábamos anteriormente, no flaqueaba en ninguna dimensión del grabado ni mostraba siquiera una preferencia reservada por alguna concreta, pero no obstante esta salvaguarda circunspecta, en las esculturas y tallas de madera sí que parecía exhibir todavía más si cabe su magisterio irrefutable con los buriles.


Austria, 1967, Exposición de arte gótico en Krems. Madonna, talla gótica de madera de la iglesia de Frauenstein, en el sureste de Austria. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth


En el sello con que Austria celebraba ese mismo año de 1967 la Navidad, Toth grabó otra talla de madera de estilo gótico, en este caso un bello grupo escultural de finales del siglo XV atribuido a Veit Stoss (1450-1533), situado en el Marienaltar del convento Nonnberg de Salzburgo. A diferencia del sello de Krems, esta emisión navideña fue concebida, para variar, por Otto Zeiller (1913-1988), artista que, sin llegar a las cotas de Stefferl o del propio Pilch, sí que tiene una obra filatélica estimable como diseñador.




Fueron cuatro las series en las que participó Rudolf Toth como grabador en esta segunda parte de la década de los sesenta, aparte de la antevista que diseñó Otto Stefferl. Estas cuatro series son todas diseñadas por Adalbert Pilch, y dos de ellas las graba Toth enteras.


Las series que Toth graba por completo, tienen cada una su propia y muy diferente naturaleza, en cuanto a la densidad de los grabados. Así, ambas están compuestas por 6 sellos, tanto la de los frescos barrocos de 1968 como la de las estatuas del año siguiente, pero en aquélla Toth ejecuta unos grabados concisos y pulcros, mientras que en la segunda el artista realiza unas tallas más concienzudas e intensas.


Austria, 1968, Grandes frescos de abadías, castillos e iglesias austríacas. Ángeles en el Juicio Final  en el castillo de Greillenstein, a la izquierda, de Paul Troger; y glorificación de la Virgen en la cúpula de la iglesia barroca Maria Treu, en Viena, obra de Franz Anton Maulbertsch



La serie de los frescos fue emitida en 1968, y Adalbert Pilch entregó al grabador seis sellos inspirados en detalles de grandes obras de Paul Troger (1698-1762) y Franz Anton Maulbertsch (1724-1796), o Maulpertsch, grandes maestros austríacos de la época.



Austria, 1968, Grandes frescos de abadías, castillos e iglesias austríacas. Junto al  sello emitido del  fresco de Maulbertsch en el Castillo de Halbthurn (figuras simbólicas del triunfo de Apolo), agregamos una impresión sólo calcográfica, para apreciar mejor el grabado elegante y contenido de Rudolf Toth


Los sellos fueron impresos en calcografía y huecograbado, y gracias a la fuerza innegable de los colores impuestos, Toth no precisó de intensificar los grabados.



Austria, 1968, Grandes frescos de abadías, castillos e iglesias austríacas. San Pedro y San Pablo, detalle de un impresionante fresco de la Abadía de Melk, obra de Paul Troger. Al lado, el sello emitido, diseñado por Pilch y grabado por Toth




Durante las tres décadas siguientes, la filatelia de Austria alcanzó una indiscutible primacía en estas emisiones impresas en calcografía y huecograbado, consiguiendo en no pocas ocasiones una conjunción perfecta entre la estética colorida y la técnica exquisita de sus mejores grabadores.


Los dos sellos restantes de esta serie de 1968, diseñada por Pilch y grabada por Toth. Dealles de frescos de la capilla del Castillo de Ebenfurth, obra de Maulpertsch, y a la derecha, otro detalle de una pintura de Troger en la Abadía de Altenburg, los demonios vencidos




La serie de las esculturas de 1969 es una rotunda y fastuosa exhibición de Rudolf Toth, que graba seis estatuas de la Catedral de San Esteban de Viena para otros tantos sellos que conmemoran el V centenario de la archidiócesis de la capital austríaca.



Austria, 1969, V Centenario de la archidiócesis de Viena. Estatuas de la Catedral de San Esteban. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Virgen con manto protector, San Pablo el Apóstol, San Sebastián, San Jorge y el dragón, San Cristóbal y San Esteban. Diseño de Adalbert pilch y grabados de Rudolf Toth




En ese mismo año de 1969, Adalbert Pich diseñó otra de las mejores series austríacas de la década, la que celebraba el bicentenario del Museo Albertina de Viena. De los 8 sellos que conformaron esta emisión, Rudolf Toth grabó dos, uno de ellos el que quizá sea el autorretrato grabado más famoso de Rembrandt y del que el Museo vienés tiene una impresión original.


Austria, 1969, bicentenario del Museo Albertina de Viena. Autorretrato con el antebrazo apoyado en un alféizar de piedra, de Rembrandt van Rijn, 1639, 205mm × b 164mm. Calcografía y huecograbado. Diseño de A. Pilch y grabado de Rudolf Toth


El otro sello que Toth graba de esta serie tan bella, es la parte principal de una sencilla y emotiva obra de Francois Guérin, Mujer leyendo.

Austria, 1969, bicentenario del Museo Albertina de Viena. “Mujer leyendo”, de François Guérin. Calcografía y huecograbado. Diseño de A. Pilch y grabado de Rudolf Toth



La cuarta serie en la que decíamos que participó Toth en esta segunda mitad de los años sesenta, no es tan espectacular como las tres ya comentadas. Emitida en 1966 y diseñada por Adalbert Pilch, la serie constó de 4 sellos y rendía tributo a la Biblioteca Nacional de Austria. Toth grabó dos sellos, ambos impresos en calcografía y huecograbado.


Austria, 1966, Biblioteca Nacional de Austria. Ilustración del “Atlas Maior” (1662-1667), de Willem Janszoon Blaeu; y a la derecha, hoja 51 del “Livre du Cœur d'Amour épris”, de René d'Anjou



En esta década milagrosa de los sesenta, todavía Toth nos dejó algunas maravillas más, entre las que seleccionamos dos sellos diseñados por Adalbert Pilch. Del primero, emitido en 1968 para celebrar los cien años de la industria del bordado en la región de Vorarlberg, ofrecemos una impresión calcográfica en negro junto al sello emitido. Esta mujer con velo de encaje es un sello impregnado de una belleza inasequible y embrujadora…





Y en este sello del año siguiente, 1969, Toth recrea una pintura de Albin Egger-Lienz, el mismo artista de quien unos años antes había grabado la obra de la siega (1961) y de quien ahora incide un óleo sobre panel con una escena intimista y recogida, Virgen con niño (1922).






Años setenta


En la década de los setenta, Toth participó en menos series largas que durante los dos lustros anteriores, exceptuando la ya referida de las operetas de Stefferl (1970) y esta de 1972 , que fue delineada por Adalbert Pilch y de la que disponemos de uno de los bocetos definitivos del propio diseñador.




La serie, emitida con ocasión del 400 aniversario de la Escuela Española de Equitación de Viena, está formada por 6 sellos y todos fueron grabados por Rudolf Toth





Los diferentes sellos muestran distintos y habituales ejercicios del arte de la equitación, y Pilch hubo de inspirarse en fotografías o ilustraciones convencionales para el diseño de la emisión.




Rudolf Toth, por su parte, procura unos grabados escrupulosos y cabales. La serie, emitida en una hojita muy ponderada, fue impresa en calcografía y huecograbado.




Pero a pesar de ya no acaparar series por completo en los años siguientes, no por eso son menos relevantes los sellos que Toth grabó. Y de hecho, podemos considerar que el maestro grabaría en estos años setenta algunos de sus mejores sellos. Retrocedemos, no obstante, un año, y agregamos este Dürer de 1971 que formó parte de una pequeña serie de tres, diseñada por Adalbert Pilch y de la que Werner Pfeiler y Kurt Leitgeb grabaron los otros dos sellos.

Austria, 1971, Tesoros de arte en Austria. Joven mujer veneciana, de Albrecht Dürer. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía. A la derecha, impresión calcográfica en negro




De algunos de los retratos que incidió Toth en esta época, tenemos buenas imágenes con pruebas de estado y finales del grabado. Este sello dedicado al famoso tenor alemán Leo Slezak (1973) fue diseñado por Pilch, y el grabado de Toth es muy trabado y consistente, como podemos ratificar en la prueba de artista adjunta.




La verdad es que Toth, remontada ya la madurez, grabó entonces algunos de sus mejores retratos. Para este de Theodor Körner (1973), contamos con una prueba de estado muy indicativa de la categoría y del progreso del grabado.





Sumamos algunos retratos más de los años sucesivos: el de Franz Schmidt (1974), este a partir del diseño de Otto Stefferl, como el ya analizado de Strauss (1975); y los de Rilke (1976) y Alfred Kubin (1977), ambos diseñados por Adalbert Pilch.




De inmediato retornamos a los retratos, pero hemos de seleccionar asimismo otras perlas de Toth, como este sello de 1972 del Palacio Imperial de Hofburg, en Viena. Adalbert Pilch propone una imagen frontal y detallada de la gran arquitectura, que podemos imaginar a la vista de la fotografía de ocasión añadida, y Toth replica con un grabado tupido y exuberante.





No menos comprometedor fue el diseño de Otto Zeiller en el sello de 1973 que recordaba la fundación cien años antes de la pionera Organización Meteorológica Internacional, pues la obra dispensada de Bernardo Bellotto, una vista de la Plaza de la Universidad de Viena, debió de ser todo un desafío incluso para un orfebre obsesivo como era Toth.





Quizá ni siquiera Slania grabó esculturas y relieves con tan pertinaz esmero como lo hizo Rudolf Toth en algunos sellos de Austria, de los que ya hemos admirado algunos. Este de 1974 está entre los mejores de su obra.


Austria, 1974, Salzburgo, centro de cristianización en el siglo VIII. San Virgilio, altorrelieve de la iglesia parroquial San Erhard de Nonntal, distrito de Salzburgo. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth




A Albrecht Dürer, en cierta manera también lo homenajeó Rudolf Toth otra vez en este sello de 1974, pues la estatua del rey Arturo de 1520, obra del escultor Peter Vischer el Viejo, la crítica considera que fue diseñada por el maestro de Nürnberg.




Excelente profundización de Toth de la Virgen con el Niño a partir de esta pintura sobre panel, perteneciente a la Abadía Benedictina de Nuestra Señora de los Escoceses (Viena). Sello navideño emitido por Austria en 1975 y diseñado, cómo no, por Adalbert Pilch.




Un relieve más que Toth recrea para el espacio filatélico con celo y fineza, la Piedad de Admonter, obra de principios del siglo XV sin autoría segura y generalmente atribuida a algún escultor de Salzburgo de la época.


Austria, 1978, Exposición de arte gótico de Estiria en Sankt Lambrecht. Piedad de Admonter, obra de principios del siglo XV. Diseño de A. Pilch y grabado de R. Toth. A la derecha, prueba final de grabado


Preservamos algunos sellos muy meritorios para la galería complementaria con la que cerramos esta biografía filatélica de Rudolf Toth, y cerramos esta década de los setenta con dos retratos excepcionales, ambos emitidos en 1978. El primer sello que presentamos es el del político Leopold Kunschak, al que precedemos, de izquierda a derecha,  de la fotografía exacta utilizada por Pilch en el diseño, así como de una esclarecedora prueba de estado y que no hace sino que admiremos todavía más la pericia del grabador.




E igualmente emitido en 1978 y diseñado por Pilch, es el otro sello prometido. Grabado elegante y distinguido de Toth del compositior Franz Schubert, a partir de una litografía de Josef Kriehuber fechada en 1846.

 




Últimos años...

Rudolf Toth afrontó sus últimos años como grabador de sellos investido de una autoridad incontestable en la filatelia de Austria, y comenzó la década de los ochenta del mejor modo posible, impartiendo su magisterio de una manera implacable.

 


Adalbert Pilch diseñó esta serie corta pero excelsa, con motivo de cumplirse el bicentenario de la muerte de María Teresa I de Austria (1717-1780), la emperatriz a la que Toth sólo insinuó en uno de los sellos de la UPU de 1964, a partir de la obra de Bellotto.




Ahora, sin embargo, Toth graba tres retratos de la histórica reina en distintas épocas de su vida: joven y soñadora, en el óleo de Andreas Möller; madura y dominante, en la pintura de Martin van Meytens, sobre estas líneas; y por último viuda y absorta, en el lienzo de Joseph Ducreux, del que tras estas palabras, junto al sello emitido, mostramos una réplica de un seguidor del artista francés.




No nos cuesta mucho imaginar qué honor hubo de ser para Toth rendir tributo merecido a un maestro de juventud, Wilhelm Dachauer, grabando uno de sus proyectos truncados (1926) en esta emisión de 1981 que diseñó Pilch al cumplirse el centenario del natalicio del gran artista, autor de algunos sellos austríacos durante la primera mitad del siglo pasado. A la derecha, una prueba de artista de Rudolf Toth, con el grabado recién terminado.

 




Las cimas alcanzadas en los retratos, tuvieron continuidad en los últimos años  de Toth en la filatelia. Incluso alguno de estos retratos cabe incluirlo entre los más logrados de su obra. Así, este de 1985 del médico Adam Politzer, diseñado por Pilch a partir de la fotografía que agregamos.

 



Tampoco en estos otros retratos que espigamos, de entre los de esa misma época, Toth descendió de la excelencia hacía mucho conquistada.

Austria, Rudolf Kirchschläger (1980), Emmerich Kalman (1982) y Josef Stefan (1985). Diseños de Adalbert Pilch y grabados de Rudolf Toth


Adalbert Pilch recurrió, como en 1978 para el sello de Schubert, a una litografía de Josef Kriehuber del químico Johann Florian Heller, y Rudolf Tothnobleza obliga, correspondió con el grabado sosegado e impecable que podemos contemplar en el sello emitido por Austria en 1981.




No faltaron, como es natural, en estos años postreros de grabados para sellos postales, algunas invectivas más de bajorrelieves, como en las emisiones de 1984 y 1985, la primera diseñada por Martin Stachl y la segunda por su casi inseparable Pilch.






Los últimos sellos que grabó Rudolf Toth, más de cuatro décadas después de haber grabado el primero, se emitieron a principios de los años noventa. Adalbert Pilch diseñó todavía alguno para el maestro en 1990, si bien estos tres retratos que ponemos fueron diseñados por Elmar Peintner, el de Anna M. Dengel (1992), y Friedl Weyss-Lampel, los de Friedrich Emich (1990) y George Saiko (1992).







Galería complementaria


Se estiman en algo más de 200 sellos los que Rudolf Toth grabó, la mayoría en emisiones de Austria. Y también participó en la confección y grabado de billetes nacionales.
Abrimos esta galería complementaria con la intención de añadir algunos sellos no expuestos en este largo perfil filatélico de Toth, así como para mostrar algunos billetes en los que participó como grabador.


De la serie de 1953 sobretasada a favor de la Escuela Luterana de Viena y diseñada por Alfred Chmielowski, Rudolf Toth grabó tres de los sellos, encargándose Ferdinand Lorber de incidir los dos retratos de Kepler y Von Hansen. Dos de los sellos de Toth, los de los edificios de la Escuela Luterana y del  Bummerlhaus de Steyr, están expuestos al principio de este artículo. Este de la Biblia luterana fue el otro sello que grabó Toth

Reverso del billete de de 1953 de 500 chelines austríacos. Viñeta de la Universidad de Viena diseñada por Josef Franz Renner y grabada por Rudolf Toth

Reverso del billete de de 1954 de 100 chelines austríacos. Viñeta de Dürnstein, en la Baja Austria, diseñada por Josef Franz Renner (1886-1957) y grabada por Rudolf Toth

Reverso del billete de de 1954 de 1000 chelines austríacos. Viñeta del  órgano de Bruckner, en la iglesia de la Abadía de San Florián, grabada por Rudolf Toth


Austria, 1961, Congreso del Banco Mundial en Viena. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1961. Anverso del billete de 1000 chelines austríacos con el retrato de Viktor Kaplan, que grabó Rudolf Toth. Diseño de Roman Hellmann


Austria, 1965, Día del Sello. Diseño de Adalbert Pilch  y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 



Austria, 1966, 150 aniversario del Banco Nacional (Österreichischen Nationalbank). Diseño de Roman Hellmann (1921-2012) y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado


Liechtenstein, 1967, Princesa Marie. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 



Austria, 1967, X Conferencia Europea sobre Ciencia y Sociedad, Viena. Diseño de Otto Zeiller y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado


 Austria, 1970. Extraordinario retrato de Beethoven grabado por Toth a partir del óleo de Ferdinand Waldmüller. Diseño de Adalbert Pilch. Calcografía y huecograbado



Austria, 1972, Carl Michael Ziehrer. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1973, 25 Aniversario de la  Institución del  Seguro Social. Diseño de Otto Stefferl, a la izquierda (pintura acríclica y lápiz, 27.5 x 21 cm),  y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1974, Edmund Eysler. Diseño de Adalbert Pilch  y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1974, Franz Jonas. Diseño de Adalbert Pilch  y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1976, 350 aniversario de la Guerra de los campesinos de la Alta Austria (1626). Diseño de Adalbert Pilch a partir de un grabado del siglo XVII y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1977, Nikolaus Joseph von Jacquin. Diseño de Adalbert Pilch a partir de un óleo del artista alemán Heinrich Füger y grabado de Rudolf Toth. Calcografía

Austria, 1977, 25 aniversario de la restauración y reapertura de la Catedral de San Esteban. Interior de la cúpula. Emisión de 3 sellos diseñados por Otto Zeiller. Rudolf Toth grbó este sello, encargándose Wolfgang Seidel y Alfred Fischer de los otros dos. Calcografía


Austria, 1978, Exposición internacional de caza en Marchegg. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1978, Franz Lehár (1870-1948). Diseño de Otto Stefferl, a la izquierda (pintura acrícilica y lápiz, 27.5 x 21 cm),  y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 

Austria, 1978, Viktor Adler. Diseño de Adalbert Pilch a partir de una escultura de Anton Hanak y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1979, Laurenz Koschier. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1982, Ignaz Seipel. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía. A la derecha, impresión en negro sin dentar

Austria, 1982, Joseph Haydn. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 

Austria, 1983, Hildegard Burjan. Diseño de Adalbert Pilch a partir de la fotografía adjunta y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 

Austria, 1983, Visita del Papa Juan Pablo II. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1983, 150 aniversario del Museo Francisco Carolinum, en Linz. Diseño de Friedrich Mayr y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1984, Gregor Mendel (1822-1884). Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1985, Lorenz Böhler. Diseño de Friedl Weyss-Lampel a partir de la fotografía adjunta y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1986, Parajes naturales, cataratas de Tschauko. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1986, Parajes naturales, Martinswand (Tirol). Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1986, Franz Liszt. Diseño de Friedl Weyss-Lampel y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1987, Michael Haydn, hermano menor de Joseph. Diseño de Friedl Weyss-Lampel y grabado de Rudolf Toth. Calcografía 

Austria, 1990, Naturaleza de Austria, Estiria del sur, “ruta del vino”. Diseño de Adalbert Pilch y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

Austria, 1991, Franz Grillparzer. Diseño de Friedl Weyss-Lampel y grabado de Rudolf Toth. Calcografía y huecograbado

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